martes, 4 de noviembre de 2014

Dictadura.

“La Tablita”

La dictadura militar que sufrió Argentina en 1976 fue un movimiento anti-comunista que tuvo como marco internacional a la guerra fría y a la nueva división polarizada del mundo: Comunismo vs. Capitalismo, que obligaba a los países tercermundistas a tomar una postura bien definida porque todo aquel que muestre una tendencia comunista/socialista iba a sufrir ataques. Además, la situación nacional no era próspera, la muerte de Perón había dejado a María Estela Martinez de Perón como primera mandataria en 1974. El germen militar se comenzó a gestar tras el malestar social y la influencia sobre la presidencia de José López Rega, quien asesinó a los que él consideraba como “infiltración marxista en el peronismo”.
El proceso de Reorganización Nacional puso a Jorge Rafael Videla al mando de Argentina luego de detener y trasladar a Isabelita a Neuquén. El plan económico del gobierno militar fue diseñado por José Martínez de Hoz, quien se desempeñó como ministro de economía hasta 1981. La economía neoliberal se abría paso de a poco en el mundo occidental hasta volverse hegemónica.
“El programa que enuncié el 2 de abril de 1976 estaba destinado no sólo a implementar un programa antiinflacionario de coyuntura, sino realmente a cambiar la estructura económica del país. Las bases sobre las cuales estaba sentada la estructura económica existente eran las que habían llevado a esa situación en un proceso que había durado ya muchos años. El plan económico estaba basado en tres pilares fundamentales: la reforma del Estado, la liberalización, modernización y apertura de la economía cerrada y un programa de estabilidad.”, aseguró Martínez de Hoz.
La valorización financiera fue un proceso en el que se contrajo la deuda externa para luego, con esos recursos, invertir en la economía local, era una forma de financiamiento de la inversión o del capital de trabajo.  La deuda externa Argentina era de 7 mil 875 millones al finalizar 1975 y en sólo 7 años se elevó a 45 mil 87 millones de dólares gracias a esta política de endeudamiento para la posterior inversión y puesta en marcha de la economía Argentina. “El aumento del gasto en armamentos y obras de infraestructura costosa y de baja rentabilidad social todo lo cual provocó, en el marco de la desregulación financiera, un crecimiento explosivo de la deuda externa pública y privada”, afirmó Alejandro Vanoli, economista y profesor de economía internacional.
El plan liberal abrió las importaciones y permitió que entraran al país manufacturas del exterior que compitieron con la producción nacional. Los precios bajos que tenían estos productos generó que los ciudadanos consuman industria internacional antes que la nacional y provocaron el quiebre de muchas fábricas que tuvieron que cerrar y dejar a sus empleados en la calle. La desocupación se intensificó y creció a un %20 y los salarios se redujeron un %25.
El dólar, por su parte siempre fue una preocupación, en los cinco años de gestión de Martínez de Hoz al frente del Ministerio de Economía, la cotización del dólar en pesos aumentó un 635%. En consecuencia, el Ministro de Economía inventó una tabla de cotizaciones diarias que informaba a los operadores del mercado la evolución de la cotización de esta moneda, sabiendo esto, todos operaban sabiendo que el dólar cada día iba a ser más barato.

 La dictadura de 1976 que sacudió a Argentina no solo dejó 30 mil desaparecidos, 400 bebés robados, infinidad de exiliados y a un pueblo con recuerdos imborrables. Dejó a un país paralizado y quebrado económicamente. 

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